Sony: El ps3 es dificil de programar, y asi lo quisimos

Hace unos días les comente acerca de las declaraciones del productor ejecutivo de Midway el Sr. Shaun Himmerick donde lanzaba una fuerte crítica contra el ps3, debido a su difícil programación que el Sr. Himmerick lo comparo con un dolor de cul*.
Pero sony ya había hecho una declaración hace unos meses dando una “explicación” del porque su consola (la que ellos llaman) la más poderosa tenia tantos problemas para recibir juegos de calidad, lo hizo ni más ni menos que el CEO de sony Computer Entreteinment el Sr. Kaz Hirai, sus palabras fueron:
No les dimos la consola fácil de programar que los desarrolladores buscan, porque “fácil de programar” significa que cualquiera puede sacar todas las ventajas de lo que el hardware es capaz de hacer, así que la pregunta es, ¿qué harías el resto de los nueve años y medio?
En pocas palabras, la estrategia de sony se basa en que entre más difícil de programas más durara en el mercado su consola.
No se qué piensa el Sr. Hirai al dar esta declaración ya que no tiene fundamentos sólidos, solo hay que ver al pasado, todo el mundo sabe que el vencedor de la generación pasada fue el ps2 y no fue porque fuera una consola que generara unos gráficos superiores a los de sus competidores y ni mucho menos porque haya sido la más difícil de programar, además duro más de 10 años porque hasta la fecha sigue vendiendo, lo que llevo a sony a vencer con su ps2 fue la cantidad de juegos que ofrecía a sus consumidores ya que existía una gran gama de títulos dirigidos a diferentes tipos de jugadores.
Complicarle la vida a los programadores es una idea bastante tonta (por no decir algo mas fuerte) ya que entre más difícil es la programación los tiempos de entrega se alargan y esto lleva a que los consumidores caigan en desesperación al ver que su consola recibe pocos juegos de calidad y además de eso la creatividad de los desarrolladores se ve limitada por esa barrera. El fracaso del ps3 es más que inminente y yo estaré más que feliz cuando sea una realidad.
El peor enemigo de sony… son ellos mismos.
